La guerra en Ucrania amenaza el suministro mundial de alimentos

 

Rusia es uno de los exportadores de trigo más grandes del mundo; Ucrania le sigue los pasos. Entre ambos, entre 2021-2022 se esperaba que representaran casi el 30% de las exportaciones mundiales de trigo, según datos del Departamento de Agricultura de EE. UU., un número que se ve claramente afectado por los sucesos inesperados.

Los tanques y misiles rusos que asediaron Ucrania amenazan, desde entonces, el suministro de alimentos y los medios de vida de muchísimas personas en Europa, África y Asia que dependen de las tierras de cultivo de la región del Mar Negro, conocida como el "granero del mundo". Como sucede en zonas bélicas, los agricultores ucranianos se han visto obligados a abandonar sus campos mientras millones huyen, luchan o intentan mantenerse con vida. Y así como en Ucrania se cierran los puertos que envían trigo y otros alimentos básicos a todo el mundo, en Rusia existe la constante preocupación de que sus exportaciones de cereales se vean cada vez más afectadas por las sanciones occidentales.

 

Un conflicto prolongado, sin dudas, tendría un gran impacto

Hay una realidad: las guerras significan escasez, y ésta significa aumentos de precios. Si los ciudadanos ucranianos han sido llamados a defender a su país, ¿quién hace las cosechas?, ¿quién se encarga del transporte?

Si tenemos en cuenta que, durante los dos primeros días del conflicto, el precio de los cereales para la alimentación animal aumentó un 10% en el mercado abierto de España, ¿qué podemos estimar para lo que resta de 2022, si la escasez y los inconvenientes de abastecimiento continuarán en aumento?

¿Cómo podemos esperar, entonces, que la industria de las materias primas no afecte a la industria del pet food, las cuales tienen una interrelación constante?

 

Las empresas de alimentos para mascotas responden a la invasión rusa de Ucrania

La invasión rusa de Ucrania ha llevado a muchísimas empresas de fabricación de alimentos y golosinas para mascotas a reorientar sus operaciones en sus respectivas regiones. En lo que respecta al conflicto específicamente, varias empresas han decidido o bien detener sus operaciones o publicidades en Rusia como sanción al país o realizar donaciones, tanto de dinero como de alimento, para las personas y mascotas que buscan refugio en otros países europeos, o bien en Ucrania para resistir a las fuerzas rusas.

Ucrania y Rusia son grandes productores de alimentos. Ambos países combinan casi un tercio de las exportaciones mundiales de trigo y cebada; Ucrania también es un importante proveedor de maíz y líder mundial en aceite de girasol, muy utilizado en el procesamiento de alimentos y es, de hecho, el cuarto mayor proveedor externo de alimentos de toda la UE. Rusia, por su parte, es el principal exportador mundial de fertilizantes nitrogenados y el segundo proveedor líder de fertilizantes potásicos y fosforosos.

Lógicamente, la industria mundial de alimentos para mascotas puede ver impactos en algunos de los principales productos básicos que produce Ucrania; cualquier interrupción en su abastecimiento podría tener efectos en todo el mercado global de ingredientes.

Y, si bien es insignificante en comparación con la pérdida de vidas y medios de subsistencia en Ucrania, los fabricantes de alimentos para mascotas de todo el mundo deben enfrentar interrupciones cada vez mayores en las cadenas de suministro ya lo suficientemente enredadas.

Como resultado del conflicto, podemos nombrar a los barcos que no pueden salir de los puertos del Mar Negro y, por lo tanto, todas las exportaciones se detienen. Además, las sanciones internacionales a muchas empresas rusas ya están teniendo un impacto.

En este sentido, no hay duda de que las empresas de alimentos para mascotas se encuentran ya (y deben continuar) en la búsqueda activa no sólo de proveedores alternativos para las materias primas que no consiguen como antes, sino también de sustitutos. Las operaciones no pueden detenerse, sino modificarse, por lo que, en caso de falta total de abastecimiento, se tendrán que incluso cambiar las fórmulas de los diferentes alimentos con el objetivo principal de seguir abasteciendo a la industria pet food y a los dueños de mascotas que se encuentran en constante demanda de alimento.

Sin embargo, aunque los fabricantes de alimentos para mascotas utilizan diferentes materias primas y cadenas de suministro, las repercusiones para la industria alimentaria de mascotas son inevitables. La disponibilidad limitada de algunas materias primas clave, como el aceite de girasol o el pescado blanco, las materias primas de envasado y los cereales, así como la interrupción de la logística y reservas de fertilizantes y combustibles son sólo algunos factores de la problemática.

 

Conclusión

Hay que tener en cuenta también que el impacto de las acciones de Rusia contra Ucrania va mucho más allá de los mercados de granos y energía: existe el potencial (que ya está ocurriendo en muchas zonas de Europa) de aumentar la inflación global, ya aumentada como resultado del COVID-19. Y aunque Rusia y Ucrania no son gigantes económicos como los Estados Unidos y China, es un proveedor importante de ciertos productos básicos.

Y aunque la industria de alimentos para mascotas ya superó con éxito los desafíos de la pandemia adaptando las cadenas de suministro y obteniendo materias primas alternativas, una vez más nos encontramos frente a un presente y futuro inciertos.

Cualquier cambio en las materias primas puede afectar las cadenas de suministro y la disponibilidad.

 

Fuente: All Pet Food

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