El organismo de animales de compañía es capaz de a menudo ocultar ciertas enfermedades. Algunos problemas cardíacos, por ejemplo, no presentan síntomas bien definidos, pero si se identifican al principio, pueden recibir el tratamiento adecuado.

El profesor titular del Departamento de Ciencias Clínicas de la Universidad del Estado de Oregón (EEUU), Hélio Autran, cita el Soplo Cardíaco para ilustrar estos casos. El problema, según él, es más recurrente en razas pequeñas, pero también puede ocurrir en razas grandes. "La enfermedad se puede notar en una consulta de rutina al auscultar el animal. A pesar de merecer una investigación, no siempre el soplo significa un problema grave en el corazón del animal ", subraya.

Para conocer la real dimensión del soplo, Autran comenta que exámenes de ecocardiograma, de presión arterial, radiografía torácica y examen de sangre de función renal son importantes asistentes para la obtención de un diagnóstico. "Los resultados definen el tratamiento que el veterinario debe adoptar. Entre las medidas a tomar, cabe, incluso, pequeños cambios en los hábitos del animal, como una dieta, así como otras terapias que involucran el uso de medicamentos para normalización de la presión arterial, explica e informa que el animal diagnosticado debe ser reevaluado regularmente cada seis meses.

Diagnosticar el soplo precozmente en los perros puede facilitar el tratamiento y evitar evoluciones hacia problemas más serios e irreversibles, como una lesión cardíaca, de acuerdo con el profesional. "La presión arterial se puede controlar con medicamentos capaces de evitar que las enfermedades renales y circulatorias se instalen en el organismo del animal", aclara y destaca, por lo tanto, es de suma importancia que los dueños lleven a sus mascotas a consultas veterinarias frecuentemente, para que haya tiempo hábil de diagnosticar y tratar cualquier tipo de enfermedad cardíaca.

Otra disfunción presente de bastante destaque en el día a día en la vida de los profesionales de la cardiología es la cardiomiopatía que, como explica Autran, ocurre cuando el músculo cardíaco está debilitado y pierde la capacidad de contraerse de forma eficaz. "Esta enfermedad puede conducir a una insuficiencia cardíaca congestiva, con acumulación de líquidos en el pulmón, tórax, cavidad abdominal o en el tejido subcutáneo", describe. La cardiomiopatía dilatada puede causar debilidad, desmayos, intolerancia a ejercicios, ritmo cardiaco anormal o arritmia y se asocia frecuentemente a complicaciones en el tratamiento de las mascotas cardiópatas.

Como lo señala el profesor, el tratamiento está destinado a disminuir las señales derivadas de la insuficiencia cardíaca congestiva y, además, tiene por objeto mejorar la capacidad del corazón de bombear la sangre. La insuficiencia también tiene un detalle más: puede originarse del lado izquierdo y / o derecho del corazón. "Los signos clínicos venidos del lado derecho son distensión abdominal, ingurgitación o pulsación de la vena yugular, hepatomegalia, efusión pleural, edema, efusión del pericardio y aumento de peso debido a la retención de líquidos. Ya entre los síntomas del lado izquierdo, podemos citar tos debido al edema pulmonar, dificultad para respirar, taquipnea y disnea ", enumera. También revela que las señales como fatiga, disnea de ejercicio, taquicardia, palidez, cianosis, pérdida de peso se pueden observar en ambos lados.

Lo primero que debemos hacer es un diagnóstico, de acuerdo con el profesional, es la realización de la anamnesis física y detallada por medio de las señales que el animal presenta. "Es necesaria la realización de exámenes de laboratorio y complementarios", añade. Los resultados de estas investigaciones pueden indicar pequeñas alteraciones de las concentraciones serológicas de proteínas, además de los indicadores renales. "No siempre puede haber indicativo de cambios significativos, pero es importante que el paciente sea sometido a radiografías del tórax, si hay sospechas de enfermedad cardíaca", señala.

Para finalizar, el profesor destaca algunos ítems primordiales para la evaluación de pacientes con sospechas de cardiopatías: lo primero es el ecocardiograma. "El examen veterinario puede identificar ritmos anormales o cambios en el gráfico normal", afirma. El segundo elemento es el instrumento considerado, por él, como muy importante para la vida de un especialista: el estetoscopio. "Con eso, el profesional logra desempeñar un buen papel", concluye

Autora: Cláudia Guimarães Email: claudia@ciasullieditores.com.br

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