La utilización de colores en los alimentos para mascotas ha sido una práctica regularmente observada.  Los colorantes se usan de acuerdo al segmento al que pertenece el alimento. 

De manera general, los alimentos económicos no presentaban ningún tipo de colorantes, esto con el fin de tener productos más económicos desde el punto de vista formulación.  Esta práctica ha ido cambiando con los años ya que cada vez es más común ver productos de dicho sector que vienen pigmentados.  

El sector de alimentos denominado comercial requiere de productos coloridos de diferentes formas.  Prácticamente todos los productos de este segmento presentan colores.  Finalmente es importante mencionar que el uso de colorantes en los alimentos superpremium es prácticamente nulo.

Los alimentos de mascotas tienen una semejanza muy grande con el alimento de bebés.  Desgraciadamente para ambos consumidores, ellos no pueden comunicar sus gustos y preferencias a la persona que decide la compra de su alimento, dependiendo al 100% de ella. Adicionalmente las mascotas no ven la misma gama de colores que los humanos vemos.

Los colorantes son considerados aditivos, y con raras excepciones, aportan algún beneficio nutricional, por lo que se utilizan únicamente con un fin estético.  Hay una gran variedad de colores disponibles, tanto de origen natural como artificial. 

Existe una confusión en los términos natural y artificial.  De acuerdo a las definiciones  de la FDA (Food and Drug Administration) emititidas en el CFR (Código de Regulaciones Federales) los colores factibles de ser usados en la alimentación se listan como certificados  y no certificados e independientemente de su origen todos son considerados como artificiales debido a que 'independientemente de sus fuentes, ninguno puede considerarse como 'color natural' ya que cualquier sustancia añadida al alimento que intenta únicamente alterar su color inherente es 'artificial' (21 CFR 73.260).

Como sea, lo que comercialmente se reconoce con el término 'color artificial' son los colores básicos (ejemplo amarillo 5, azul 2, entre otros), también en este grupo de colores se encuentran los óxidos (óxido de hierro) y el dióxido de titanio.  Lo que comercialmente se reconoce con el término 'color natural' son colores como el café caramelo, amarillo azafrán,  carmín de origen de cochinilla.  Los colores artificiales son económicamente más accesibles que los naturales.

En lo que respecta a los colorantes artificiales, se tiene que por medio de la combinación de colores básicos se obtienen los colores secundarios.  Un ejemplo interesante es el color café, el cual es una mezcla, entre otros, de color amarillo, con color rojo y con color azul, ya sea azul 1 o azul 2.  En general el azul 1 da tonos de café más firmes, mientras que el azul 2 da tonos más rojizos.  Es de suma importancia trabajar a profundidad con el proveedor de colorantes para evitar en lo posible el uso del color azul 1 debido a que de no hacerse, las heces pueden presentar un tono verdoso (al eliminar en ellas restos del amarillo y el azul).

Por otro lado, también es muy importante el lugar en donde se aplican los colores ya que la manera más sencilla es pesar la cantidad exacta del colorante y añadirla a la mezcladora.  El problema con esta práctica es que al cambiar de color es muy importante limpiar toda la línea de proceso de manera exhaustiva para evitar contaminación de colores.  Una manera de evitar esta limpieza es la aplicación de los colores a nivel acondicionador o extrusor por medio de una solución con agua. 

Al hacer esto, cuando se cambia de color, únicamente es necesario asear la línea de proceso a partir de estos equipos, evitando limpiezas previas con el consecuente ahorro de tiempo y recursos. Este tipo de adición de colorante, facilita los ajustes de dosis con el fin de igualar tonos, a diferencia de la coloración por mezcladora que solo puede ser ajustada cuando se acabe el batch de producción.

En el caso de usar óxidos con el fin de dar colores rosáceos o cárnicos se recomienda incluir no más del 0.25% del producto con el fin de no alterar el nivel de Hierro en la fórmula, aunque en realidad la disponibilidad y absorción de este hierro es muy baja en perros y gatos. En cuanto al uso del dióxido de titanio, la FDA indica que su uso se debe limitar a 1% del peso del alimento. (21 CFR 73.575).

En cuanto a los colores naturales, un caso especial es el del café caramelo ya que por su naturaleza tiende a crear grumos (es exageradamente higroscópico) por lo que su uso en forma de polvo combinado con su aplicación en la mezcladora puede causar que las croquetas salgan con puntos de pigmento.  También el líquido presenta dificultad al integrarse a la harina por lo que se sugiere que se diluya en agua previamente al aplicarse en la mezcladora o, si es posible, hacer la aplicación en el acondicionador o en el extrusor.

Los colorantes son un recurso más con el que contamos los fabricantes para poder ofrecer los productos que el mercado solicita y aunque nutricionalmente no ofrezcan prácticamente ningún atributo, su importancia en cuanto a estética y apariencia del producto es vital para los compradores del alimento para mascotas.

Autor: Miguel Lòpez

Fuente: All Extruded

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